12.2 LA IMPORTANCIA DEL seguimiento Y DE LA EVALUACIÓN

Con presupuestos limitados, es muy importante demostrar que las actuaciones en materia de seguridad vial sean eficaces y valiosas. Esto es sobre todo importante en los PIMB, donde se han desarrollado planes de acción integrales hace relativamente poco con fondos limitados de los gobiernos centrales y los organismos de ayuda. Por lo tanto, todas las actividades deben ser supervisadas para garantizar que las inversiones sean eficaces. A medida que se implementa cada iniciativa, debe supervisarse la eficacia de esa medida, idealmente analizando los datos de accidentes durante períodos específicos del “antes” y “después”.

Los planes de acción deben establecer objetivos cuantificables en cuanto al número (o porcentaje) de accidentes y víctimas, a fin de poder evaluar la eficacia del programa. Además de controlar este número, es necesario establecer un plan de acción el cual debe, posiblemente bajo los auspicios de un Consejo Nacional de Seguridad (o equivalente), tratar de garantizar que se mantenga el progreso, es decir, que los diversos organismos y departamentos gubernamentales interesados estén aplicando realmente las mejoras previstas en el plan.

Para ello, se necesita buena información sobre la eficacia de las intervenciones para garantizar que los limitados fondos disponibles se gasten de la manera más eficaz. Actualmente existe una gran brecha en la comprensión de cómo las diferentes actuaciones mejoran la seguridad, especialmente en los PIMB. La eficacia de las intervenciones en los PIMB en el Apartado 11.3- Opciones y selección de intervenciones destaca algunas de las dificultades que plantea la utilización de la información de los PIA sobre la eficacia de los tratamientos en los PIMB. Por ende, se requiere un enfoque basado en la evidencia para mejorar el conocimiento sobre la eficacia de las intervenciones en los PIBM, y esto solo puede ocurrir mediante el seguimiento y la evaluación de las intervenciones en estos países.

Desde una perspectiva general, es importante identificar el impacto de un plan de acción nacional de seguridad vial y supervisar el logro de los objetivos que se hayan fijado.

ESTUDIO REAL – Seguimiento de objetivos nacionales de seguridad vial del Reino Unido.

En la década de 1980, Gran Bretaña estableció un objetivo nacional: para el año 2000, reducir el número de víctimas en un tercio con respecto a los valores anuales medios registrados entre 1981 y 1985.

Desde entonces, las estadísticas nacionales se han supervisado cuidadosamente para determinar el impacto de una amplia gama de medidas correctivas, incluidas mejoras físicas, cambios en la legislación, etc. Los efectos generales se resumen en la siguiente tabla.

GRAVEDAD

1981-85

MEDIA

1999PORCENTAJE CAMBIO
MORTAL5,5983,423– 39.0
GRAVE74,53439,122– 47.5
LEVE241,787277,765+ 15.0
TOTAL321,919320,310– 0.5

CAMBIOS EN LAS CIFRAS DE VÍCTIMAS: GRAN BRETAÑA

La tabla muestra que ha habido un descenso significativo en el número de víctimas mortales y graves, pero un aumento en el número de heridos leves. Lo que parece haber ocurrido en Gran Bretaña en los últimos 15 años ha sido una reducción muy notable en la gravedad de las lesiones, con pocos cambios en el número total de víctimas. Análisis más detallados indican cambios en carreteras de diferentes categorías y entre clases de usuarios. También revelan que el tráfico ha aumentado más del 50 % desde 1981-85 y que la tasa global de víctimas (víctimas por millón de kilómetros recorridos) ha disminuido un 37 %.

Nota: Desde este éxito, el Reino Unido ha abandonado los objetivos nacionales y en los últimos 10 años (2010-2020) ¡las cifras nacionales han disminuido mucho menos!

Peor aún que el uso ineficiente de fondos limitados es el posible uso de intervenciones que conducen a un aumento del riesgo de accidentes. Desafortunadamente, esta situación se da en la toma de decisiones de políticas públicas, incluidas aquellas relativas a la seguridad vial, a menudo como resultado de información deficiente, a menudo como consecuencia de la adaptación del comportamiento de los usuarios o de un proceso de implementación inadecuado. También puede ocurrir debido a concesiones en la toma de decisiones, en las que las consideraciones no tienen la misma prioridad que otros temas (como la movilidad).

Los estudios sobre los Factores de Modificación de Accidentes (FMA) han demostrado que la implementación de una intervención específica a veces puede conducir a un aumento en el número total de accidentes. Esto puede ocurrir cuando una contramedida reduce un tipo de accidente, pero simultáneamente aumenta otro. Un caso común es la instalación de semáforos, que pueden reducir la incidencia de colisiones en ángulo (generalmente asociadas a una mayor gravedad) al tiempo que aumentan la frecuencia de los accidentes por alcance (típicamente menos graves). Se puede encontrar información sobre los FMA, por ejemplo, en el CMF Clearinghouse.

En síntesis, la supervisión, el análisis y la evaluación son un componente importante de la gestión de la seguridad de las infraestructuras, pero no es necesario que se lleven a cabo en la misma medida para cada proyecto. Por ejemplo, si se aplica una intervención en una localidad concreta que ya ha sido evaluada a fondo y considerada beneficiosa, entonces el requisito de una evaluación adicional puede ser más limitado. De igual manera, los tratamientos que hayan tenido poco o ningún uso en la localidad deberán seguir un proceso de evaluación más exhaustivo.